El oído y la importancia de la audición intrauterina

¿Cuándo empieza a oír un bebé en el período de gestación?

El primer sentido que desarrolla el bebé completamente es el oído. Gracias al sistema auditivo, el feto tiene la capacidad de escuchar los sonidos del medio ambiente y de percibir el equilibrio. En el oído podemos distinguir 3 partes principales; partiendo desde el exterior hacia el interior encontramos el pabellón auricular, el vestíbulo y la cóclea.

El sistema auditivo del bebé crece y se desarrolla muy tempranamente en el período gestacional:

1. De las 4 semanas y media hasta las 6 semanas, el vestíbulo y el sistema coclear se diferencian.

2. De las 6 semanas hasta las 7 semanas y media, los huesecillos del oído comienzan a crecer.

3. De las 7 semanas y media hasta los 4 meses y medio el oído del feto ya se ha desarrollado totalmente y, tanto en forma como en proporciones, es idéntico al de una persona adulta.

El sistema coclear permite la transformación de las vibraciones acústicas en influjo nervioso, permitiendo la percepción de melodías que llevan frecuencias altas (Withwell, 1999). Desde ese momento, el oído no parará de estar alerta y de percibir los sonidos.

¿En qué momento el bebé empieza a escuchar?

Aunque el sistema auditivo madura a las 28 semanas, a partir de las 16 semanas de gestación el feto ya escucha a través del oído en proceso de maduración y responde a impulsos sonoros tales como las vibraciones sonoras transmitidas a través del líquido amniótico. (Shahidullah y Hepper, 1992).

Por tanto, el primer contacto que se produce del sonido con el feto es de naturaleza vibracional y, posteriormente, la escucha se completa gracias a la maduración del sistema auditivo.

¿Qué escucha el bebé dentro del útero materno?

El medio ambiente que rodea al feto no es para nada silencioso. Al contrario de lo que se pueda pensar, el bebé intrauterino se encuentra rodeado de muchos sonidos. Algunos ejemplos serían  los sonidos derivados de movimientos internos del cuerpo de la madre, los ruidos generados por la circulación sanguínea y del movimiento del cordón umbilical, los ritmos del latido cardíaco y respiratorio, la perístole intestinal, los procesos enzimáticos y también los sonidos provenientes de la voz maternal.

¿Cómo son los sonidos que escucha el bebé en estado de gestación?

Hay varias interpretaciones del nivel de ruido que se experimenta en el interior del vientre materno: se cree que oscila entre los 30 dB y 96 dB. Por ejemplo, un susurro puede registrar unos 30 dB, una conversación normal cerca de 60 dB y el tráfico en las horas punta alrededor de 70 dB. Por otro lado, discusiones con gritos y motocicletas alcanzarían alrededor de lo 100 dB (Withwell, 1999).

¿No es demasiado fuerte este ruido interno de la madre para el bebé?

La Naturaleza por suerte piensa en todo de manera perfecta. Dentro del líquido amniótico se produce un aturdimiento de estos ruidos ya que la propagación sonora por este medio líquido es diferente respecto a la del aire: alrededor de los 30 dB se atenúa y se produce una filtración de los sonidos medios, dando lugar a que únicamente las frecuencias altas y graves son percibidas por el bebé.

¿Si el líquido amniótico aturde y filtra los sonidos, al final el bebé qué escucha?

El filtro sonoro del amnios no parece casual ya que la voz de la madre suele contener tonos de frecuencia alta y los del padre tonos de frecuencia baja. Así, el futuro bebé puede escuchar y familiarizarse con las voces de sus padres ya durante la gestación.

Hay madres con voz muy grave. ¿En estos casos el bebé no puede escuchar a su madre?

Otra maravilla de la naturaleza es la vía de como la voz de la madre se propaga hasta llegar al bebé. Cuando la madre habla, canta o utiliza su voz de cualquier manera, ésta se propaga a través de las vértebras y llega al bebé. Así como con el líquido amniótico, también las vértebras filtran el sonido, pero de manera diferente. De hecho, de la voz de la madre sólo acaba resultando la parte más aguda. Este sonido se diferencia de los demás como si se tratase de un instrumento solista en una gran orquesta. El bebé tiene y tendrá siempre una relación especial con el sonido de la madre: es su sonido favorito en absoluto. Otra vez la Naturaleza piensa en todo.

Es curioso saber también que los bebés en posición cefálica, o sea con la cabeza hacia abajo, tienen un amplificador natural: la cadera de su madre en contacto con la cabeza del feto amplifica los sonidos provenientes del medio ambiente, tanto externos como los de la voz materna.

¿Por qué el bebé escucha más los sonidos graves (o sea la voz del padre) y los agudos (o sea la voz de la madre)?

Los sonidos graves suelen relajar el futuro bebé brindándole tranquilidad y seguridad y los sonidos agudos lo estimulan y despiertan. Ambos sonidos se vuelven importantes para él porqué le generan un cambio positivo en su estado natural.

¿Los sonidos agudos despiertan y estimulan y los graves relajan?

Hay varias investigaciones relacionadas con este tema, pero podemos experimentarlo por nosotros mismos. Si nos fijamos en los tonos de cualquier despertador, los sonidos tienden a ser agudos, haciendo que nos despertemos y activemos. En cambio, los sonidos graves nos relajan e incluso en ocasiones llegan a desconcentrarnos (como ocurre por ejemplo en los conciertos donde el contrabajo realiza un solo).

Si tratamos de despertarnos con un sonido grave y de relajarnos con un sonido agudo, no lograremos ni uno ni el otro.

¿El feto escucha siempre de la misma manera a lo largo de su gestación?

Con el aumento del tamaño y del peso del feto, el espesor del líquido amniótico que separa al bebé del exterior disminuye y la piel del vientre materno se expande, dando lugar a una mayor claridad de la percepción sonora del medio ambiente por parte del bebé.

¿Entonces, si pongo música con auriculares en la barriga mi bebé, la ecuchará?

Se han realizado varios estudios, concluyendo que la escucha del bebé depende de si la fuente de sonido (por ejemplo unos auriculares) se acerca o se pega a la barriga de la madre.

He leído que si utilizo un equipo de altavoces intrauterino mi bebé escuchará la música. ¿Es cierto?

Probablemente sí, pero como no se sabe con exactitud cuáles son los sonidos que escucha el bebé desde el interior del útero, no podemos determinar los beneficios que pueda tener.

Entonces, ¿Es seguro poner música al bebé o no?

Una investigación muy seria y objetiva realizada en los años 2000 fue muy clara diciendo que “La voz de la madre durante las actividades diarias normales, junto con los sonidos producidos por su cuerpo y los presentes en su entorno habitual, es suficiente para el desarrollo auditivo fetal normal. El feto no requiere estimulación suplementaria. No se pueden recomendar programas para complementar la experiencia auditiva fetal” (Stanley and Graven, 2000).

Los equipos de altavoces extra o intrauterinos podrían ser provechosos en los casos en que la madre esté afectada por mutismo o trastornos similares.

¿Hablar y cantar al bebé es diferente a ponerle música por los altavoces?

Absolutamente. El bebé a parte de estar conectado con la madre a través del oído y de las percepciones de la piel, también recibe, a través del cordón umbilical, las hormonas generadas por la madre como por ejemplo la oxitocina. Cuando una madre canta felizmente, está liberando la hormona oxitocina, también llamada “la hormona del amor” (Odent, 2008). Cuando esto sucede, el bebé experimenta varios beneficios como por ejemplo:

1. escucha y aprende a reconocer la voz de la madre.

2. está estimulado.

3. recibe una información hormonal muy importante que lo conecta con la voz de la madre (y del padre si canta junto a su pareja).

4. construye un vínculo de amor con la madre (y el padre) seguirá tras el nacimiento.

5. se tranquiliza antes y después del nacimiento cuando escucha la voz de su madre cantando las canciones que cantaba cuando estaba embarazada y le daban felicidad.

Todos estos beneficios son muy difíciles de lograr poniendo música con altavoces, ya que las máquinas no liberan amor y el bebé no puede recibir hormonas de felicidad.

¿Los altavoces son peligrosos?

Se han hecho varios estudios para tratar de averiguar si los altavoces son o no peligrosos, pero en muchas ocasiones los resultados entre ellos no han coincidido. 

Aún así, una cosa es cierta: aunque se pongan altavoces o auriculares y la madre trate de relajarse para conectar con su bebé, si por cualquier motivo tiene emociones o sensaciones negativas, las hormonas generadas por la madre llegarán al bebé transformando la experiencia en negativa en vez de en positiva. Además, con el uso de altavoces el bebé no escucha la voz de su madre, y por tanto no escucha su sonido favorito entre todos, aunque su madre sea la persona que más desafina del mundo.

¿Qué canciones tengo que cantarle a mi bebé?

Sólo hay una respuesta posible: cada madre tiene que cantar las canciones que más le gustan y le hacen feliz. El bebé no es un crítico musical, pero percibe perfectamente el mensaje hormonal en relación a un sonido. No importa que se cante una aria de Verdi, reaggeton o heavy metal. Lo único importante es que lo que se cante cree en la madre felicidad, hormona de la felicidad, para compartir ésta felicidad con su bebé.

¿El bebé se acuerda de todo esto?

Sí y tras el nacimiento tendrá preferencia por lo que la madre haya compartido felizmente con él en su etapa de gestación.

Entonces, ¿Qué beneficios se lograrían con un programa de musicoterapia?

Un programa de musicoterapia prenatal tiene muchos beneficios para los padres y para el bebé. Los profesionales de Miroia estamos a tu disposición para aclararte y explicártelo todo.

Marco Migliorisi

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