Cómo afecta el estrés en la fertilidad

Todo el mundo sabe que el estrés puede tener un impacto negativo en su fertilidad y en la salud reproductiva, pero ¿alguna vez te has preguntado exactamente cómo? El estrés parece ser un término tan abstracto y hace poco tiempo que en la comunidad médica se subestimaba su efecto sobre nuestra salud.

Ahora sabemos mucho más acerca de los profundos efectos que puede generar el estrés en nuestra fisiología y en la salud reproductiva. De hecho, el estrés es una de las principales causas de todas las enfermedades y muy probablemente tenga un papel importante en los casos de infertilidad inexplicada y que agrave casi cualquier otro diagnóstico de salud reproductiva.

 

Principios en que el estrés y las hormonas del estrés pueden causar infertilidad

 

1. Perjudica la salud y el desarrollo del folículo. El estrés reduce la secreción de estrógeno desde el folículo, que reduce el espesor del endometrio y la mucosa fértil.

2. Reduce la secreción de progesterona del cuerpo lúteo en la fase lútea, y por lo tanto afecta a la implantación. El estrés puede causar defectos de la fase lútea.

3. Afecta a la oleada de hormona luteinizante (LH) de la glándula pituitaria, responsable de estimular la ovulación.

4. Aumenta la secreción de prolactina por la glándula pituitaria, inhibidora de la función ovárica.

5. Afecta a la parte del sistema inmune responsable de prevenir el aborto involuntario en el embarazo temprano.

6. Impacta negativamente en muchos otros ámbitos de salud que pueden afectar a la fertilidad, como la salud de la tiroides, enfermedades auto-inmunes, enfermedades alérgicas, síndrome de ovario poliquístico, endometriosis y preocupaciones gastrointestinales.

 

Qué sucede en el cuerpo durante el estrés?

 

Durante el estrés, las glándulas suprarrenales que se encuentran en la parte superior de los riñones son estimuladas para producir cortisol y adrenalina, las hormonas del estrés. Este proceso ocurre debido a un mecanismo que se inicia en el hipotálamo del cerebro activando a su vez el sistema nervioso simpático (el aspecto huida o lucha del sistema nervioso).

El hipotálamo, la glándula pituitaria, y la glándula suprarrenal trabajan en conjunto a través de mecanismos de retroalimentación para producir las hormonas del estrés destinadas a sobrevivir en tiempos difíciles. Aunque estas hormonas permiten a nuestros cuerpos superar con éxito las principales tensiones y amenazas, actualmente suelen ser contraproducentes.

 

Los mecanismos por los que el estrés reduce la fertilidad

 

Se ha demostrado que el cortisol, una importante hormona del estrés, afecta negativamente en la reproducción de distintas maneras.

Una de ellas es a través del aumento de la hormona luteinizante (LH) de la pituitaria. La LH es la responsable del desarrollo final del folículo en el cuerpo lúteo y de la liberación del óvulo. Su aumento, por tanto, interfiere en el desarrollo adecuado del folículo y se producen muchos impactos negativos sobre la ovulación saludable y sobre las hormonas necesarias para sostener la implantación. Se requiere la formación de un cuerpo lúteo sano para producir la progesterona, que permite el desarrollo completo del revestimiento endometrial y, por tanto, la implantación.

Se conoce también que altos niveles de glucocorticoides (hormonas del estrés) reducen la secreción de estrógenos por el folículo. Al no haber suficiente cantidad de estrógenos, la mucosa fértil escasea y el desarrollo del revestimiento endometrial es deficiente.

Un estudio realizado a una población rural maya determinó que las mujeres que tenían mayor estrés (medida por los niveles de cortisol urinario), tenían niveles más bajos de progesterona entre los 4 y 10 días después de la ovulación. Una caída de la progesterona en este momento interfiere con la implantación y el desarrollo pleno del revestimiento endometrial.

 

Relación del estrés con el aborto temprano involuntario

 

Recientemente se ha descubierto que se requieren niveles de progesterona adecuados para una óptima inmunotolerancia durante el embarazo temprano.

Hay cambios significativos que se producen en el sistema inmune durante el embarazo temprano para evitar que el sistema inmunitario de la madre rechace al embrión recién implantado. El efecto del estrés en los niveles de progesterona puede interferir en este proceso inmunológico natural, que conduce a la pérdida del embarazo temprano, el aborto.

Un estudio de 1995 encontró que las mujeres que padecían estrés elevado derivado del trabajo eran más propensas a experimentar abortos involuntarios, sobretodo las mayores de 32 años y las que iban en busca de su primer hijo. Se demostró la relación entre la cortisoluria elevada (uno de los marcadores del estrés) con una mayor tasa de aborto involuntario.

 

Efectos sobre la FIV y TRA

 

En un estudio realizado en 2005 se encontró que las mujeres que tenían niveles más bajos de adrenalina en el día de la extracción y en el día de la transferencia tuvieron una mayor tasa de éxito en los ciclos de FIV.

En otro estudio sobre mujeres suecas sometidas a FIV se encontró que las pacientes que no concebían tenían un nivel general de hormonas del estrés más elevado (incluyendo la prolactina y el cortisol) en la fase lútea de su ciclo. Por tanto, el estrés afecta negativamente en la implantación.

También en un estudio italiano realizado el año 1996 se demostró que las mujeres que eran más vulnerables al estrés tenían un resultado peor en la FIV.

 

Conclusión

 

La evidencia es cada vez mayor para una nueva condición conocida como “síndrome de estrés del embarazo“.

Este síndrome indica que las mujeres con niveles elevados de estrés y ansiedad están en mayor riesgo de pérdida del embarazo temprano.

También afirma que las mujeres con el estrés y ansiedad tienen menores tasas de éxito en los procedimientos de tecnología reproductiva asistida.

Este “síndrome” nos puede parecer de sentido común a muchos de nosotros. A pesar de ello, debemos tenerlo en cuenta ya que es muy importante en realidad. La idea de “síndrome de estrés del embarazo” proviene de una gran cantidad de estudios que afirman que el estrés tiene un impacto importante en la fertilidad femenina a través de múltiples vías.

Si la medicina en infertilidad es para lograr el mejor resultado para todos los pacientes, tanto los pacientes como los médicos deben considerar el diagnóstico de estrés tan importante como otros diagnósticos relacionados con la salud reproductiva.

 

Referencias para este artículo

 

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